Esta puesta en escena monumental concentra a 183 Semilleros Creativos, procedentes de 141 municipios de 28 estados del país, quienes darán voz a 17 lenguas originarias, así como símbolos, saberes y expresiones de distintas culturas, tales como la chichimeca, chontal, náhuatl, otomí, tarahumara, purépecha, huasteca, mazahua, mixteca, tsotsil y wixárika, entre otras, a través de danza, teatro y música.
La dirección escénica está a cargo de Jesusa Rodríguez, directora teatral y actriz. La propuesta narrativa de Voces Vivas, salvando al fuego retoma el mito del tlacuache y el fuego; que destaca la importancia de dicho elemento como fuente de protección y sabiduría. El guion, a cargo de Mardonio Carballo, se basó en historias que realizaron los integrantes de los Semilleros de la Niñez Indígena. Estos textos retratan las miradas sobre la migración, el respeto al fuego heredado de los abuelos; el significado de la mariposa en sus comunidades; y cómo visualizan la paz y la alegría.
Mientras que en el aspecto musical Roberto Rentería Yrene, titular del SNFM y director musical de Voces Vivas, trabajó con 170 niñas y niños de la Orquesta de Música Tradicional Mexicana y 335 del Coro Nacional Comunitario, que se conforma por 150 representantes de los coros comunitarios en movimiento, 100 provenientes de las Casas y Comedores del INPI y 85 de los Coros comunitarios implementados en el marco del Plan Michoacán.
Como parte del acto escénico, el repertorio de las intervenciones musicales incluye sones abajeños purépechas como La fuerza de las mujeres, de la maestra Rocío Román Figueroa; la canción de cuna en lengua maya Koonex koonex; Male Betulia, pirekua en lengua purépecha; el Siquisirí, son tradicional jarocho con letra escrita por integrantes del Semillero Ensamble Jarocho Comunitario de San Andrés Tuxtla, Veracruz; el son huasteco La culebrita; Guendanabani (La vida), canción tradicional en lengua zapoteca, y el Querreque, entre otros.
Esta puesta en escena monumental muestra el trabajo que realizan los Semilleros Creativos como programa de formación artística y subraya el diálogo con las expresiones y tradiciones de las culturas originarias. Con Voces Vivas, salvando al fuego, Secretaría de Cultura refrenda que la práctica del arte desde la infancia es un derecho fundamental y un bien común, que además rescata mitos y saberes fundacionales que reafirman que el pasado late con fuerza en las lenguas, en los saberes y en las comunidades.
